En las montañas del lobo (II)
La primera vez que vine a estas montañas dejé mi huella en la nieve junto a la de un lobo. De rodillas, miraba emocionado ese rastro en el suelo congelado, con las almohadillas y las uñas perfectamente marcadas, mientras intentaba adivinar: ¿macho o hembra? ¿qué edad? ¿de qué tamaño? Los …