El agua del mar en Baleares nos ofrece un espectáculo azul impresionante, pero… ¿sabías por qué? Es una combinación de factores, no es solo una cosa…
- Pocos sedimentos en suspensión. El Mediterráneo apenas tiene mareas y el oleaje suele ser moderado, por lo que la arena y el barro permanecen en el fondo en lugar de enturbiar el agua.
- Praderas de posidonia oceánica. Esta planta marina (no es un alga) actúa como un filtro natural: atrapa partículas, estabiliza la arena del fondo y produce gran cantidad de oxígeno. Gracias a ella, el agua se mantiene increíblemente transparente.
- Muchas horas de sol. La intensa luz solar penetra fácilmente en el agua limpia, haciendo que resalten los tonos turquesa y azul.
- Fondos de arena clara y roca caliza. La arena blanca refleja la luz, intensificando el color azul del agua, especialmente en las zonas poco profundas.
- Baja contaminación en muchas calas. Muchas playas y calas están protegidas y alejadas de grandes desembocaduras de ríos, lo que ayuda a conservar la calidad del agua.
Pero… ¿por qué se ve azul?
El agua absorbe las frecuencias de onda de los colores cálidos (rojos y amarillos) y dispersa más la luz azul. Cuando el agua está muy limpia y el fondo es claro, el efecto se acentúa y te sumerges en un fondo mágico, casi irreal.
Por eso en Mallorca tenemos algunas de las aguas más transparentes de toda Europa… lo que unido a su temperatura (demasiado alta ultimamente, que ronda los 29º en verano), hacen que el baño sea una experiencia maravillosa… (ya lo dice la canción: “Será maraaaaaavilloso…” 🙂




























